LAS CEFALEAS

Un síntoma muy habitual en la consulta de fisioterapia es el dolor de cabeza. Unas veces aislado, y a menudo asociado a otros síntomas, resulta tremendamente molesto e incómodo.

El término cefalea hace referencia a cualquier dolor localizado en la cabeza, indistintamente a su origen. Desde el punto de vista médico, supone un síntoma habitual asociado a infinidad de patologías, alteraciones y disfunciones. En la mayoría de los casos, se presenta de manera transitoria y su carácter es benigno, si bien en ciertas ocasiones puede ser signo de una enfermedad grave.

Las cefaleas más habituales son las conocidas como cefaleas primarias: migrañas, cefaleas en racimo y cefaleas tensionales; suponiendo en torno al 80% de todas las cefaleas. En el artículo de hoy vamos a arrojar un poco de luz sobre estos tres tipos de cefaleas, a fin de mejorar su correcta identificación.

La migraña, también conocida como jaqueca, es una cefalea relativamente habitual. Produce  dolor intenso y recurrente, que de manera característica, se localiza hemicranealmente, o lo que es lo mismo, sólo afecta a una mitad de la cabeza (derecha o izquierda) al mismo tiempo; al menos en su forma inicial. Puede ir acompañada de otros síntomas, como sensación de pulso, náuseas, vómitos e hipersensibilidad a la luz (fotofobia), los ruidos (fonofobia) o los olores (osmofobia).

La cefalea en racimo es la menos habitual de las tres. También llamada, a veces, cefalea trigémino-autonómica, cefalea de Horton, cefalea histamínica o cefalea de Cluster Headache. Se caracteriza por un dolor tremendamente intenso, habitualmente de corta duración, que cursa con varios episodios al día. Se localiza unilateralmente a uno de los lados de la cara, en torno al recorrido del nervio trigémino, pudiendo finalmente irradiarse al resto de la cabeza. Puede asociarse a otros síntomas autonómicos, tales como: lagrimeo, ojo rojo, congestión nasal, rinorrea, sudoración facial, etc.

La cefalea tensional, por su parte, es la más frecuente de todas las cefaleas conocidas. Se relaciona con una sobrecarga o exceso de tensión (contracturas) de la musculatura de la cabeza y/o el cuello. La distribución del dolor es variable, en función de la musculatura que esté afectada, pudiéndose producir un dolor referido local y/o a distancia. El dolor puede percibirse bilateralmente (ambos lados de la cabeza), con sensación de tensión o presión (sensación de casco o bocado), que suele localizarse en la nuca, la frente, la sien y a veces detrás o en torno al ojo. Asimismo, el dolor suele empeorar según avanza el día y normalmente, mejora con el reposo y el sueño. De la misma manera, suele empeorar con el estrés y mejora con la relajación, y a menudo; con la actividad física.

Si bien éstas suelen ser menos incapacitantes que las dos anteriores, a veces el dolor se cronifica, prolongándose el síntoma en el tiempo.

Es habitual que el paciente medio confunda los distintos y numerosos términos utilizados para designar al dolor de cabeza, predisponiendo a un tratamiento inadecuado. Asimismo, suele desconocerse que todas estas cefaleas pueden ser tratadas con fisioterapia. En unos casos eliminando el síntoma por completo, y en otros, aliviando la cefalea o sus síntomas asociados; por lo que es importante entender que, en la mayoría de los casos, no es normal vivir con dolor de cabeza y un correcto tratamiento del mismo podrá evitar una cronicidad del síntoma.

Por último, es importante recordar que en el presente artículo únicamente hemos tratado las cefaleas primarias y, como ya hemos mencionado, el origen de las cefaleas es muy variable, por lo que en cualquier caso, deberá ser nuestro médico quien determine el origen de la misma, a fin de, ya sí, con un buen diagnóstico; poder llevar a cabo un tratamiento adecuado de ésta.

De Antonio Javier Trujillo [Fisioterapeuta y Osteópata]

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